Michel Ney, "Le Brave des Braves"
Michel Ney, "Le Brave des Braves"
Mi nombre es Michel Ney y nací el 10 de Enero de 1769. Yo soy
el Duque de Elchingen, Príncipe de Moscova y Mariscal de Francia, un Chevalier de la Orden
de St. Louis, llevo el Grand Cordon de la Legión de Honor, y condecoraciones de la Corona
de Hierro "Iron Crown" de Italia y la Orden de Jesucristo.
Así habló el Mariscal Ney en su consejo de guerra donde fue condenado a muerte por sus
compañeros militares por haber reingresado, como algunos de ellos mismos, en las filas
de Napoleón cuando volvió de su exilio de Elba.
Pero pocos podrían presumir de tan distinguida carrera militar. Fue herido 5 veces,
una severamente, antes de celebrar su boda el 5 de Agosto de 1802 donde eligió sólo
seis batallas de la docena en que estaba bajo fuego para conmemorar sus éxitos bajo
la Republica con unas iluminaciones especiales diseñadas por Jean Baptiste Isabey que
representaban las siguientes batallas:
Mainz, 29 Noviembre 1794; Altenkirchen, 4 Junio 1796; Winterthur 27 Mayo 1799;
Würzburg 15 Julio 1799; Mannheim, Diciembre 1799; y Hohenlinden 3 Diciembre 1800.
Ya era General de División a los 30 años y el 19 de Mayo de 1804 fue uno de los 18
comandantes que recibió el título de Mariscal, lo que significó tener un Cuerpo del
ejército bajo su mando.
Su primera batalla con Napoleón como su jefe fue en el ataque de Elchingen donde
forzaron el cruce del Danubio a través de un puente que tuvieron que reconstruir
bajo fuego. Ney personalmente lideró un ataque contra el pueblo de Elchingen.
Él mismo tomó el mando de las tropas del primer batallón del 6º Légére para atacar el
objetivo más difícil, el convento y los jardines de Elchingen, una posición perfecta
para la defensa. Contra un numero superior de Austriacos, primero hizo agujeros en las
paredes del jardín con apoyo de cañones y luego lideró el asalto contra las numerosas
tropas enemigas dentro del jardín del convento. Los derrotó después de una cruenta lucha
codo a codo. A pesar de tener un sólo batallón no fue intimidado para seguir el ataque
al inmenso portal principal del monasterio bajo un intenso fuego desde dentro del
claustro y monasterio; todo lo contrario, personalmente dirigió la destrucción de la
puerta con las hachas de los pioneros.
El liderazgo de Ney inspiró fanáticos esfuerzos de sus hombres cuando el Mayor y 3
comandantes más del batallón ya yacían muertos o heridos. Una vez abierta la puerta,
la resistencia Austriaca no duró mucho contra el "élan" de los franceses y el principal
objetivo fue tomado con muchos prisioneros mientras que otros defensores huyeron en desbandada.
Esto abrió el camino de la victoria y Ney rápidamente fue a unirse con el resto de
sus divisiones que ya habían cruzado el Danubio para organizar el ataque contra las
líneas enemigas detrás del pueblo. El ataque fue tan bien combinado que sus hombres
destrozaron al enemigo obligándolo a retirarse de sus posiciones lo que finalmente
resultó en el acorralamiento de la ciudad de Ulm y el cierre de la última vía de
escape del ejército Austriaco.
Al final de la batalla con sólo 8000 hombres de los 14,000 disponibles (el resto
todavía no había cruzado el río) Ney derrotó una fuerza de 15,000 Austriacos de
los cuales sólo 2,500 pudieron retirarse para cobijarse de nuevo en Ulm. Se estima
que 8,500 fueron bajas o prisioneros y los restantes se dispersaron para nunca jamás
volver a filas. Si se cuenta lo que quedó de las tropas Austriacas, las pérdidas dan
un resultado increíble del 83%.
Ney no estuvo presente en la batalla de Austerlitz en Diciembre pero estuvo presente
en la gran victoria de Jena 1806 contra los Prusianos, aunque fue censurado por un
ataque precipitado con pocos hombres y tuvo que ser rescatado por Napoleón de los
numerosos escuadrones de caballería que rodearon a sus cuadros sin poder romperlos.
Ney siempre se erigió como líder indiscutible en las batallas, y donde estratégicamente
no fue un genio, tácticamente fue muy directo, a veces incluso demasiado. Sin embargo,
salvó a Napoleón en la batalla de Eylau en Febrero de 1807, llegando justo a tiempo con
sus tropas el segundo día, por el flanco de los Rusos y frenando así su avance. La batalla
resultó en un empate pero en Junio llevó su VI Cuerpo al ataque principal que destruyó
por completo a los Rusos en la famosa gran victoria de Freidland. "Aquel hombre es un
león" dijo Napoleón mientras pasaba con el VI cuerpo hacia el ataque decisivo.
Ney demostró en España que sabía luchar defensivamente, en aquella desastrosa campaña
y mostró no poca insubordinación hacia el fatigado General Mariscal Massena el
Comandante en Jefe en ausencia de Napoleón.
Luchó duramente en Rusia en Smolensk donde fue herido en el cuello, en Valutino
y especialmente en Borodino donde asaltó el centro con éxito de las posiciones
Rusas. Pero fue en la retirada de 1812 que Ney salvó "Le Grand Armee" o al menos
se puede decir que los que sobrevivieron le debieron su vida. Como jefe de la
retaguardia demostró que no hubo nadie más con tanto coraje y fuerza para aguantar
las más terribles condiciones. Él cogió un fusil y con 5 hombres protegió el último
puente de Kovno antes de salir de Rusia y después le prendió fuego cuando el último
de sus hombres se arrastró por el puente para escapar de los cosacos.
Quedaban más batallas como la campaña de 1813 donde distinguió en Dresden y luchó
en Lutzen y Bautzen y en Leipzig en que fue herido. En la última fase del imperio
francés mostró toda su bravura en la campaña de 1814, ya en suelo francés liderando
desde delante una carga de la joven guardia contra la granja fortificada de Les
Greneaux en la famosa batalla de Montmirail. Bajando de su caballo sacó su espada
y ordenó a sus 6 batallones tirar sus pedernales y pólvora, para que no pudieran
disparar, y poner las bayonetas. Cargaron y ganó el mano a mano y en consecuencia
la batalla.
Sin embargo, Napoleón no pudo continuar mucho más tiempo y cuando abdicó, Mariscal
Ney fue contratado por Louis XVIII. Pero al regresar Napoleón, Ney no pudo resistir
estar al mando de las tropas en la campaña de Waterloo. Allí perdió 4 caballos y
demostró una bravura casi suicida y cuando la Vieja Guardia se retiró intentó animar
otra carga diciendo "Venid a ver como un Mariscal de Francia puede morir". Otro
oficial encontró un caballo y pudo escapar ya con la noche encima y la batalla perdida.
"Le Rougeaud", el pelirrojo, el 7 de Diciembre 1815, rehusó tener los ojos vendados
y el mismo dirigió al pelotón de fusilamiento diciendo; "Soldados, cuando dé la
orden de disparar, disparadme directamente al corazón. Esperad la orden. Será la
última que os doy. Protesto contra mi condena. Yo he luchado en 100 batallas para
Francia y ninguna en contra suya."
General Conde Leon Rochechouart el encargado del procedimiento recuerda que la
actitud de Ney fue "Noble, calmada y digna sin posibilidad de reproche" y cuando
dio la orden de disparar fue alcanzado con 11 balas. "Uno de los soldados tuvo el
buen gusto de disparar en la parte alta de la pared."
Dermot Quigley Enero 2002 |